¿Quieres leer con música?
Dale Play
“Entonces vinieron unos judíos de Antioquía y de Iconio, que persuadieron a la multitud, y habiendo apedreado a Pablo, le arrastraron fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto. Pero rodeándole los discípulos, se levantó y entró en la ciudad; y al día siguiente salió con Bernabé para Derbe. Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.” Hechos 14:19-22 (RVR 1960)
Cuántas veces las experiencias tristes y dolorosas nos han golpeado arteramente pero nos hemos vuelto levantar, y hoy seguimos de pie dándole lucha a la vida que cada día se ha convertido en una batalla. El apóstol Pablo nos enseña que él también tuvo momentos muy difíciles, donde muchas veces fue derribado pero nunca derrotado. No hay nada más peligroso para el enemigo que alguien que luego de haber sido derribado decida levantarse con la ayuda de Dios. Si tú eres una de aquellas personas que más está en el suelo que de pie ¡levántate en el Nombre del Señor!, dejando a un lado todo sentimiento de derrota y decide avanzar una vez más. ¿Te has dado cuenta que el golpe no te mató? y cuando sobrevives a lo que más temías, tendrás que estar convencido que no eres tan débil como creías. ¡Adelante mi hermano que Dios está de tu lado, no hay tiempo para convivir con la derrota sino con la victoria que Dios nos da cada día!
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio