¿Quieres leer con música?

Dale Play

¡Shalom!


Hoy quiero recordarte que la mirada y la mano de Dios se ha extendido a tu favor, por más dura que sea la prueba Dios te fortalecerá, así que hacia adelante mi hermano, siempre avanza.

“Por eso mismo estoy sufriendo ahora. Pero no me avergüenzo de lo que me pasa, porque yo sé bien en quién he puesto mi confianza. Estoy seguro de que él tiene poder para hacer que la buena noticia se siga anunciando hasta que llegue el fin del mundo.” 2 Timoteo 1:12 TLA

 

Es muy fácil abandonar la carrera cuando estás debilitado, desanimado, sin fuerzas y sin ganas de seguir peleando la batalla, es en esos momento cuando más se necesita de una mano amiga, de una palabra de ánimo, un “adelante hermano, si lo puedes lograr”, pero muchas veces como para empeorar tú crisis escuchas palabras como: “no va a funcionar”, “ya lo hiciste todo y no dio resultado”, “hasta aquí llegaste”, “mejor ya ni insistas” y cuantas palabras más. El apóstol Pablo estuvo en un sin número de situaciones tan complicadas que incluso su propia vida estaba en peligro de muerte. Muchos lo buscaban para acabar con su vida y detener la predicación del evangelio de Jesucristo, sin embargo, aún en medio de esas circunstancias su convicción por el señor se acrecentaba. Pablo creía que Dios era Todopoderoso para cuidar su vida hasta el tiempo de su partida. Pablo creyó en Dios, que es el mismo Dios a quien conocemos y servimos. Que la esperanza de un mañana diferente empiece a cobrar vida dentro de ti ante las palabras de Señor que te dice: “Yo estoy contigo”. Por más dura que sea la prueba Dios te fortalecerá. ¡Avanza mi hermano! que la mirada y la mano de Dios se ha extendido a tu favor”

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio