¿Quieres leer con música?

Dale Play

¡Shalom!


Sigamos confiando con mucha esperanza que en el tiempo de Dios, veremos el resultado de nuestra oración. 

“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.” Eclesiastés 3:1 RVR1960

El tiempo y la distancia no son problemas para Dios. Es muy probable que algunas de las oraciones que hiciste años atrás, apenas estén comenzando a manifestarse. Una razón por la que nuestras oraciones parecen no ser contestadas, es porque el tiempo no ha llegado todavía para que Dios revele la completa manifestación de la respuesta a nuestra oración. Algunas oraciones son contestadas en menos tiempo que otras. Dios no comete equivocaciones, ni en su tiempo, ni en su respuesta, hay un tiempo señalado para todo, es decir, un tiempo para cada suceso bajo el cielo. Un aparente retraso en la respuesta de una oración que hicimos no indica que Él no nos ha oído, o que se haya olvidado de nosotros. Podemos reposar estando seguros que Él ha escuchado cada palabra que hemos orado pero Él no está presionado a respondernos inmediatamente o mostrarnos una señal para demostrar que no nos ha olvidado. Solo tenemos que confiar en Él, y saber que cuando oramos de acuerdo a su voluntad, aquello que ya ha sido completado en el mundo espiritual, será manifestado en la tierra. Sigamos confiando con la esperanza gloriosa pues en el tiempo de Dios veremos el resultado de nuestra oración. 
 

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio