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¡Shalom!


Quiero que tengas siempre presente que creer firmemente en Dios y sus promesas nos permitirá ganar la batalla, por más difícil que esta sea.

“Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor —, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.” Jeremías 29:11 NVI

 

Muchas veces a la persona le cuesta creer que Dios tiene pensamientos de bien para todos, y esto, porque a su alrededor hay tanta miseria e injusticia. Frente a algunas vivencias calamitosas más fácil es pensar que Dios se ha olvidado de la humanidad y que no le importa nada de lo que pase aquí en la tierra. Aunque pienses y creas todo lo contrario Dios siempre se interesa por el bienestar de cada uno y sus planes para nosotros son únicos. Es mejor que enfrentes con buena actitud las dificultades porque tu destino es de bien, aunque el proceso sea difícil. Mucho se ha dicho sobre el Rey David que fue un hombre según el corazón de Dios, pero luego lo vemos escondido en la cueva de Adulam donde se convirtió en jefe de un grupo de perseguidos, endeudados y amargados, imagínate en esa situación a un hombre que se le prometió un reino, seguro que ante esta situación, David no se sentía un futuro rey a pesar de lo que sus sentidos percibían, pero puso su mirada en el objetivo dado por Dios.

 

Es fácil creer que no hay salida cuando nos diagnostican una enfermedad incurable o cuando hay una situación imposible en el hogar o en cualquier área de nuestra vida, si nuestra fe no está firme nos hundimos, pero si creemos en sus promesas presentaremos batalla hasta ganarla. ¡Sus planes son perfectos!

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio