¿Quieres leer con música?
Dale Play
“Cuando alzó Jesús los ojos, y vio que había venido a él gran multitud, dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman estos? Pero esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer.” S. Juan 6:5-6 RVR1960
Había una multitud de personas que estaban en un lugar desierto y no habían llevado nada para comer. Era el momento de hacer algo, porque el problema se agravaría según empezara a declinar el día. En esas condiciones el Señor presenta la solución desde un punto de vista humano y le pregunta a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman estos? Para Felipe la solución era económica, ¿Pero quién tendría dinero para comprar tantos panes como sean necesarios para dar de comer a toda la gente? Y si alguien hubiera tenido ese dinero, se presentaba un segundo problema, ¿En dónde comprarían los panes ya que estaban en un lugar desierto, no había comercios cerca que pudieran abastecer a una multitud tan grande. Entonces la “mejor solución” para los discípulos era que cada uno vea por su propia cuenta y le dijeron a Jesús: "Despide a la multitud, para que vayan por las aldeas y compren qué comer". Mateo 14:15. En cualquier caso, las dificultades de los discípulos surgían porque estaban enfocados en dar solución contando únicamente con sus propios recursos. Es triste que ninguno de ellos pusiera su confianza en Jesús como la única salida milagrosa para tremendo problema. Es posible que en este mismo momento estés enfrentando alguna situación donde no ves salida por ningún lado, y Cristo está mirando y preguntándote al respecto: ¿Cómo lo vas a hacer? ¿Tienes en mente algo? ¡Es tiempo de reconocer y creer que Jesús sabe que tú no puedes y está esperando que pongas tu fe en Él!
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio