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¡Shalom!


Cuantas veces preferimos quedarnos en territorio conocido, con tal de evitar los retos y desafíos que significa el cambio. Hoy te animo a que salgas de tu zona de confort.

“Y cuando Faraón se hubo acercado, los hijos de Israel alzaron sus ojos, y he aquí que los egipcios venían tras ellos; por lo que los hijos de Israel temieron en gran manera, y clamaron a Jehová. Y dijeron a Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? ¿Por qué has hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto? ¿No es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo: Déjanos servir a los egipcios? Porque mejor nos fuera servir a los egipcios, que morir nosotros en el desierto.” Éxodo 14:10-12 RVR1990

 

El ser humano prefiere quedarse a vivir en un territorio conocido, aunque este en realidad sea una prisión, con tal de evitarse los retos y desafíos que significa el cambio. Cuantas bendiciones de Dios no las hemos aceptado por causa de nuestros paradigmas. Los paradigmas son aquellas estructuras mentales firmes, resistentes al cambio y casi siempre negativas, que poco a poco van disminuyendo la visión, la esperanza, la fe dando forma a nuestra manera de pensar, para culminar afectando directamente nuestra conducta. El pueblo de Dios había sido libre de la esclavitud egipcia que duró más de 400 años, ellos estaba en el desierto completamente libres, pero sus pensamientos seguía esclavos por sus vivencias del pasado y no querían aceptar nuevos desafíos, y esa generación perdió la gran oportunidad de entrar a la tierra prometida. Cree que en Él eres libre y goza de esa libertad porque ya no eres esclavo del pecado, nunca pienses que  Dios es malo por los problemas que te agobian, nunca pienses que Dios te abandona en plena tormenta, Jesús dijo que ésta contigo todos los días de tu vida y así es.

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio