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¡Shalom!


Hoy quiero dar gracias a Dios por tu vida y por lo que puso en ti, te bendigo en el Nombre de Jesús.

“Cuando Jesús terminó de contar esas historias e ilustraciones, salió de esa región. Regresó a Nazaret, su pueblo. Cuando enseñó allí en la sinagoga, todos quedaron asombrados, y decían: « ¿De dónde saca esa sabiduría y el poder para hacer milagros?». Y se burlaban: «No es más que el hijo del carpintero, y conocemos a María, su madre, y a sus hermanos: Santiago, José, Simón y Judas. Todas sus hermanas viven aquí mismo entre nosotros. ¿Dónde aprendió todas esas cosas?». Se sentían profundamente ofendidos y se negaron a creer en él. Entonces Jesús les dijo: «Un profeta recibe honra en todas partes menos en su propio pueblo y entre su propia familia». Por lo tanto, hizo solamente unos pocos milagros allí debido a la incredulidad de ellos.” Mateo 13:53-58 NTV

 

Cuando Jesús se encontraba en su ministerio público, fue a visitar la ciudad donde creció, Nazaret, e hizo sólo unos pocos milagros allí debido a la incredulidad de ellos. Éste problema surgió porque en su ciudad no podían verlo con fe genuina, el hecho de haberlo conocido desde pequeño les produjo un menosprecio hacia su persona, por eso no se manifestaron muchos milagros, sin embargo, hubo algunos milagros, eso nos dice que solo aquellos que no tienen prejuicios y no cierran su mente y corazón al obrar de Dios, pueden recibir bendiciones, no importando a quién Dios utilice.

 

Es seguro que hay personas hoy en día que no creen en tu cambio por tu pasado que Dios perdonó y hasta se burlan de ti, pero también hay personas que son bendecidas con tu nueva vida y valoran las palabras que Dios pone en tus labios para bendecirlos, animarlos y edificar su vidas. Doy gracias a Dios por tu vida y por lo que puso en ti, te bendigo en el Nombre de Jesús.

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio