¿Quieres leer con música?
Dale Play
“Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.” Salmo 121:1-2 RVR1960
¡Mi socorro viene de Jehová! Recibe esta Palabra y atesórala en tu corazón para ponerla por obra. Aun cuando sabemos que nuestro socorro y el pronto auxilio viene de Dios, hay momentos donde parece que lo olvidamos y ponemos nuestra esperanza en el tiempo, las circunstancias, en las personas o en nosotros mismos. Aunque los demás vean tu caso perdido, Dios no lo ve así, aunque los demás te digan que es demasiado tarde, para Dios no lo es. Muchas veces los fuertes vientos contrarios en tu vida te han hecho pensar que Él te ha olvidado o que te ha dejado a la deriva. Es muy probable que ahora mismo no entiendas nada de lo que te está pasando, y esto te aflige cada vez más queriendo que Dios proceda conforme a tu lógica y a tu tiempo, pero acuérdate que los pensamientos de Dios son totalmente opuestos a los tuyos. Dios es bueno y busca lo mejor para ti, aunque tengas que pasar por situaciones altamente incomprensibles, y angustiante dolorosas. Dios es bueno, y como Padre está tratando contigo para que puedas avanzar firme en sus propósitos. ¡Ánimo que saldrás de ésta!
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio