¿Quieres leer con música?

Dale Play

¡Shalom!


Debemos estar seguros de la presencia de Dios, de Él viene nuestra protección y nuestra justicia, descansemos confiadamente en

"Él te librará del lazo del cazador, De la peste destructora.  Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad" Salmo 91:3-4


“Sólo él puede librarnos de los peligros ocultos y de enfermedades mortales; solo bajo su protección podemos vivir tranquilos, pues nunca deja de cuidarnos.”
Salmo 91:3-4 TLA

Es una realidad reconocer que cada día el enemigo trama algo en contra de tu vida, desarrolla estrategias, trampas y pone lazo. El enemigo usará también a personas como instrumentos del mal para atacarte, incluso es muy probable que en esta semana tus enemigos que permanecen en secreto se reunieron para hablar mal de ti y de tu familia,  y tú no estás enterado ¿pero sabes cuál  es el punto? Aquí no son las personas que hablan mal de ti, eso es normal y no debe sorprenderte ni inquietar tu espíritu, sino que esas personas son "instrumentos del enemigo" dicho de otra manera sirven a los intereses del reino de las tinieblas, entonces, por su condición son dignos de misericordia ¿O no es así?  Jesús dijo a sus discípulos: "Imposible es que no vengan tropiezos; más ¡ay de aquel por quien vienen!" Lucas 17:1

El detalle está en cómo enfrentas lo que el enemigo prepara las cosas en contra tuya. Jesús  reconoce  lo  inevitable  del ataque del enemigo y cómo usa a las personas para sus intereses, pero  no  absuelve  a  aquel que es instrumento del enemigo: “AY  DE  AQUEL  POR    QUIEN  VIENEN”.  Jesús  hace  una  advertencia  muy  determinante y severa al emplear la palabra “AY” porque es una  denuncia y una sentencia con consecuencias que trasciende a la eternidad, en otras palabras está diciendo: "Que pena de aquél". Que gran diferencia es hacer justicia nosotros como seres humanos y  la justicia que hace el Señor a nuestro favor. 

El Señor te hará justicia, espera la justicia de Dios y nunca ejecutes tu propia justicia porque por muy buenas intenciones que tengas o certera que parezca, lo que vas a conseguir a la postre es empeorar tu situación.

El mundo  esta  lleno  de  hombres  insensibles y amadores de lo malo que  no  respetan y aman al Señor, el fruto de estas personas siempre será la maldad  y  mientras  hayan  hombres  malvados siempre habrá corazones afectados, esto es normal y entendible en el mundo porque las personas no tienen la Luz de la Vida, es decir a Jesús nuestro Señor. 

“Estamos seguros en la presencia de Dios, de Él viene nuestra protección y nuestra justicia, descansemos confiadamente en Jesús porque Él tiene el control de cada situación que nos toca vivir incluyendo nuestra propia vida". 

 

Los amamos 
Hernando y Mary Aparicio

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio