¿Quieres leer con música?

Dale Play

¡Shalom!


Solo tú, Dios mío me proteges como un escudo; y con tu poder me das nueva vida.

“Solo tú, Dios mío, me proteges como un escudo; y con tu poder me das nueva vida. A gritos te llamo, y desde tu templo me respondes. Yo me acuesto, y me duermo, y vuelvo a despertar, porque tú vigilas mi sueño.” Salmo 3:3-5 TLA

 

Que importante es El Señor para nosotros, Él es como un escudo alrededor nuestro, Él nos cuida y nos protege de todo mal, Él nos sustenta mientras dormimos, de nada hay que temer, Jehová está siempre cuidándonos. De alguna manera el desánimo, el temor y la incertidumbre ha tocado la puerta de nuestro corazón por los momentos difíciles que estamos viviendo, pero no vamos a permitir ser esclavos de ellos dejando que dominen nuestra mente y nuestro corazón. La voluntad de Dios no es que tú vivas el día de hoy ni cualquier otro día devastado u oprimido. Tan pronto como tú te sientas así levanta tu mirada y pon tu esperanza y confianza en Jesús. Si crees que el Señor está en completo control de todo lo que te acontece, entonces tu alma encontrará descanso.

 

Qué bien nos hace llevar todas nuestras cargas en oración a Aquél que no solamente nos ama, sino que también puede compadecerse de nuestras aflicciones; porque Él mismo fue varón experimentado en quebrantos y nos invita a acercarnos confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y oportuno socorro.

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio