Confiar es tan difícil, porque la desconfianza, producto de las múltiples decepciones entre amigos, relaciones conyugales, relaciones entre padres e hijos han hecho que la confianza no sea la mejor compañera. La desconfianza trae inseguridad, un futuro incierto y esto ha afectado la relación entre Dios y el hombre, Si quieres tener paz en medio de la tormenta, verdor en el desierto, una luz al final del túnel, entonces tienes que si o sí CONFIAR de todo corazón en el Señor Jesús como un niño.
Cuando fuiste niño, y querías empezar a caminar hubo un primer paso que tuviste que dar y no te animabas porque tenías temor, pero al ver los brazo extendidos de papá o mamá que estaban listos para no dejarte caer te animaste y así empezaste a caminar teniendo confianza, sin darte cuenta.
Igual, Dios como nuestro Padre, nunca nos dejará, nunca nos fallará, pero nuestra confianza hoy está lastimada por tantas decepciones de este mundo, pero nunca es tarde para dirigirnos a Dios y dejar que Él guíe por completo nuestras vidas y cure nuestra capacidad de volver a confiar.
Lo que tenemos que hacer para que nos vaya bien en esta vida es confiar en Dios ciegamente, pero ha sido hasta hoy la decisión más difícil del ser humano. Comencemos a ser diferentes, arriesguémonos a confiar en Dios. Toma este reto como algo personal, arriésgate a estar en las manos de Dios y avanzarás sin detenerte. ¡Dios hará en la medida que confíes en Él.”

Los amamos
Hernando y Mary Aparicio
Pastores: Iglesia del Nazareno Avivamiento y Fuego.
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio