¿Quieres leer con música?
Dale Play
“Porque a quienes Dios conoció de antemano, los destinó también desde el principio a reproducir la imagen de su Hijo”. Romanos 8:29 (BLP).
La fase inicial de toda construcción es el resultado de lo que ya se planificó con antelación porque cuando ésta se lleva a cabo significa que en los planos de la misma ya tuvo lugar la fase final. Partiendo de esto, el proyecto realmente no inicia cuando comienzan las excavaciones del fundamento sino cuando en la mente del constructor se concibió la idea de realizar tal proyecto. De igual modo, Dios no hubiera permitido que tu vida inicie sino le hubiera dado el término que Él planeó para ti desde la eternidad. Sin embargo, a pesar de que en la mente de Dios ya fuiste terminado, necesitarás hacer uso de tu mayor nivel de dedicación, trabajo y esfuerzo para que lo que Él ya diseñó de ti, sea manifestado. ¿Qué tal si tú mismo decides construir tu propia casa y tienes todos los materiales necesarios delante tuyo, pero no conoces nada de construcción, ¿Te animarías a construirla? ¿O preferirías tener la ayuda de alguien que realmente sabe cómo usar los materiales de la mejor manera?
Con nuestra trayectoria en la vida es lo mismo. Todos necesitamos ayuda para edificar nuestra vida, y no hay mejor CONSTRUCTOR a quien solicitarla que Dios. El Señor hará mucho más por tu vida de lo que tú solo puedes hacer por ella: aumentará tus oportunidades, expandirá tu visión y te fortalecerá; te dará la ayuda que necesitas para hacer frente a tus pruebas y retos.
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio