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¡Shalom!


Superar el desaliento puede que no sea fácil, pero si recurrimos a Dios, siempre podemos lograrlo.

“Oh Dios, ¡escucha mi clamor! ¡Oye mi oración! Desde los extremos de la tierra, clamo a ti por ayuda cuando mi corazón está abrumado. Guíame a la imponente roca de seguridad,” Salmo 61:1-2 NTV

Esta es la expresión de un hombre que el desaliento se ha hecho presente en su vida. El desaliento es como el cáncer que poco a poco destruye la esperanza y sin esperanza la persona se rinde fácilmente, ya que una persona desalentada jamás podrá avanzar, porque sus pensamientos tienden a esclavizarlo

Recuerda, que según como piensas vas a accionar,  si tienes pensamientos fatalistas y de derrota, terminarás desalentado. Cambia tu manera de pensar, para que cambie tu forma de vivir, así nos dice la Palabra: "No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto" Romanos 12:2 Dios Habla Hoy (DHH) 

Hermano, mi pregunta para ti es: “¿Qué es lo que piensas de ti mismo? Medita en esto por un momento y te darás cuenta que eres el fruto de lo que crees y piensas. El desaliento puede  llevarnos muchas veces a un estado de depresión severa, del cual difícilmente podremos salir si no lo cortamos a tiempo.  Lamentablemente, en la actualidad, mucha gente vive en desaliento y depresión dada las diferentes situaciones difíciles que enfrenta. ¿Cómo superar el desaliento cuando ha tocado la puerta de nuestro corazón y lo hemos dejado entrar? 

  1. Cree que Dios está en control de tu vida. Esto trae descanso en medio de la tormenta. "No tengas miedo, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré con mi mano derecha victoriosa"  Isaías 41:10 NTV
     
  2. Fortalécete en el poder de Dios. ¿A quién acudes cuando estás desalentado o desanimado? Seguro que no quieres intentar nada, pero en el lugar donde te encuentres clama por ayuda a tu Padre, hazlo, ¡Vamos inténtalo, pero con Dios! "El día que clamé, me respondiste; Me fortaleciste con vigor en mi alma" Salmo 138:3 
     
  3. Recuerda las veces en que Dios te sacó de situaciones difíciles. ¡Él lo hará otra vez!, volverá a traer verdor a tu desierto, abrirá la puerta que el enemigo la cerró, créele porque TÚ PADRE lo hará otra vez. Removerá las piedras y te levantará.

Superar el desaliento puede que no sea fácil, pero si recurrimos a Dios, siempre habremos de lograrlo, porque Dios es el único que puede sacarnos de las peores situaciones de la vida, siempre y cuando pongamos nuestra total confianza en Él. 

"¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío" Salmo 42:5 

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio