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¡Shalom!


Dios es el único que cambia tu preocupación en descanso y tu lamento en alegría.

“Te amo, SEÑOR; tú eres mi fuerza. El SEÑOR es mi roca, mi fortaleza y mi salvador; mi Dios es mi roca, en quien encuentro protección. Él es mi escudo, el poder que me salva y mi lugar seguro. Clamé al SEÑOR, quien es digno de alabanza, y me salvó de mis enemigos.” Salmos 18:1-3 NTV

 

La vida es un regalo de Dios y vivirla despreocupadamente es alejarnos de sus propósitos, no es fácil vivir enfocados en el Señor en nuestro mundo natural porque nos enfrentamos con el desánimo, el temor, la tristeza, la angustia, la inseguridad y muchas veces hemos querido superar esos momentos difíciles, y como es lógico, en nuestra humanidad buscamos una salida a lo que estamos enfrentando y dejamos de prestarle atención al Señor quien es nuestra AYUDA Y FORTALEZA. Es precisamente en estos momentos cuando Dios quiere mostrarse como lo que Él es para nosotros, tal como lo reconoció David en los momentos más cruciales de su vida: “Nuestro pronto auxilio en la tribulación”. Te animo que consideres a Dios en medio de lo que estás atravesando, Él es el único que cambia tu preocupación en descanso y tu lamento en alegría.

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio