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¡Shalom!


Cuando sientas que en tus fuerzas ya no puedes salir de alguna situación difícil, confía en que Dios estará allí para tenderte su mano.

“Oye, oh Dios, mi clamor; A mi oración atiende. Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando mi corazón desmayare. Llévame a la roca que es más alta que yo,” Salmo 61:1-2 RVR1960

 

David tiene mucho que enseñarnos en cómo superar aquellas experiencias difíciles, no porque alguien se lo dijo cómo hacerlo, sino porque él las vivió y siempre tuvo una salida para cada situación adversa en su vida. Él estuvo durante diez años por cuevas y desiertos huyendo de Saúl y sus enemigos antes de ser coronado rey. Como resultado de haber derrotado a Goliat y obtenido algunas victorias importantes contra los enemigos del pueblo de Dios, le permitió por corto tiempo, disfrutar del reconocimiento de la gente, pero también despertó la envidia del rey Saúl a tal punto que lo buscaba para matarlo. Ante situaciones como ésta David se sentía desmayar, es decir, no tenía fuerzas, ni recursos, ni ideas para continuar. ¿Qué hacer? ¿A quién ir? David encontró la salida en Jehová al exclamar desde lo profundo de su corazón “Llévame a la roca que es más alta que yo” (Salmo 61:2). La roca representa firmeza, solidez, estabilidad y seguridad, esta ROCA es la misma Presencia de Dios

 

David reconoce que en sus fuerzas no hay posibilidad de salir de tal situación, y clama a Dios que lo levante a un nivel más alto. Este debe ser nuestro clamor cuando alguna situación desborda nuestras fuerzas y nos sintamos desfallecer ¿Quién más sino solo Él, Jehová todopoderoso, para librarnos de toda angustia y cambiar nuestros tristeza en gozo?   ¡NO ha de terminar este día sin que experimentes la bondad de Dios en tu vida una vez más!

 

Los amamos 
Hernando y Mary Aparicio

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio