Muchas personas creen que por levantarse con "buen ánimo" les espera un buen día, aunque en cierta forma ayuda a enfrentarlo, pero la verdad, para que tengas un "buen día" no depende de tu buen ánimo, tampoco depende de cuantas cosas puedas tener hoy, todo tiene su lugar. Más que pensar de "que depende" para tener un buen día, es ¿De Quién dependo para tenerlo?.
El Rey David fue un hombre que siempre estuvo asechado por sus enemigos por diferentes razones, aunque sus días eran muy difíciles, al final siempre reconocía que no había nada mejor: "que el Dios a quién servía era la razón de su vida"
"¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra." Salmo 73:25
David reconocía que en medio de la angustia, el temor y el dolor no había NADIE COMO EL SEÑOR para ayudarlo a enfrentar el día y terminar descansando en ÉL.
Cuando David dice: "Fuera de ti nada deseo en la tierra" nos está expresando que EL SEÑOR siempre debe ocupar el lugar que le corresponde en nuestras vidas, es decir: El Primer lugar y sentirnos satisfechos con ÉL, ya que en los momentos mas difíciles del día nos asegura un buen final.
¿Recuerdas a Ana, la mamá del profeta Samuel? sus días no eran agradables, ella no podía tener descendencia y se sentía triste por su realidad, pero todo cambió después de tener un tiempo de comunión con Dios. Sabía que solamente Dios podía tomar su tristeza y hacer de sus días tristes, días de gozo. "
...Y se fue la mujer por su camino, y comió, y no estuvo más triste. 1 Samuel 1:18
Seguro que HOY MISMO estás enfrentado alguna situación que trae a tu vida preocupación en lo íntimo de tu corazón, ¿Las razones? Tú y Dios las conocen, y muchas veces ni tu seres querido lo saben, porque no quieres añadirles mas preocupación de la que ya tienen, esto hace que no vivas el día como Dios quiere. Siempre habrá muchos motivos para preocuparnos pero te hago recordar:
"El día es glorioso porque Dios está con nosotros, con ÉL EMPEZAMOS Y TERMINAMOS EL DÍA CON GOZO

Los amamos
Hernando y Mary Aparicio
Pastores: Iglesia del Nazareno Avivamiento y Fuego
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio