¿Quieres leer con música?
Dale Play
“Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová.” Salmos 27:14 RVR1960
Hay muchas personas que andan desesperadas frente a una necesidad, oran y no tienen respuesta inmediata de Dios, y esto los desanima. Aunque quieras apurar a Dios, Él no está apurado. Tú quieres que Dios haga las cosas rápido, pero Él se toma su tiempo. El Señor no es el desesperado sino tú. Él no se va a inquietar, el que se inquieta eres tú, tampoco va a entrar en afán y ansiedad, pero tú sí. Cuando entras en un estado de desesperación queda claro que has perdido la fe para esperar en Él. ¿Qué no hará el enemigo, para que no creas, para que no confíes, no esperes, ni descanses en Dios? Él quiere desenfocarte, porque su meta es robar tu fe y si lo logra habrás perdido todo, porque sólo así ya no podrás esperar en Dios. Es más importante el descanso de tu alma que el de tu cuerpo. Si tu alma no tiene paz entonces seguirá corriendo aun cuando estés durmiendo, al día siguiente te despertarás más cansado que cuando te acostaste. Lo importante es tu condición espiritual para enfrentar los problemas. Una persona que no está preparada para enfrentar determinadas circunstancias, se derrumbará fácilmente. Esfuérzate y que tu corazón tome aliento en el Señor sabiendo que de Él viene tu fortaleza.
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio