¿Quieres leer con música?

Dale Play

¡Shalom!


Gracias Dios por tu cuidado y tu amor, cuando estamos en peligro, gracias por perdonar nuestros pecados y por darnos consuelo cuando estamos tristes y afligidos.

“Dios mío, tú me conoces muy bien; ¡sabes todo acerca de mí! Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto; ¡aunque esté lejos de ti, me lees los pensamientos! Sabes lo que hago y lo que no hago; ¡no hay nada que no sepas!” Salmo 139:1-3 TLA

 

Cada persona cuando sale de su casa cada día y se dirige a su trabajo, a sus estudios, al supermercado, a pasear etc. siempre se va a cruzar con muchas personas que transitan a un determinado lugar, pero usted no sabe que es lo que están pasando cada una de ellas, ni como se sienten ni tampoco ellas no saben nada de usted, pero estoy seguro que muchas de esas personas  se sienten solas, tristes, llenas de problemas y que muchas veces no saben a quién ir ni mucho menos que hacer, incluso usted mismo puede estar en esta misma situación. Nadie está inmune a estas experiencias que muchas veces hasta nos hacen sentir que estamos solos. Si hay alguien quien conoce todo de nosotros hasta lo más íntimo de nuestro ser es el que nos Creó. Dios conoce desde lo más superficial hasta lo más profundo y secreto de nuestras vidas. Él sabe bien que necesitamos su guía, su toque de amor y su protección. Como Padre nos cuida cuando estamos en peligro, nos levanta cuando nos hemos caído, nos perdona cuando estamos afligidos por causa del pecado, nos provee cuando nos falta y nos consuela cuando estamos tristes y afligidos. ¡Gracias Señor por tu cuidado y tu amor!

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio