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¡Shalom!


En todo tiempo acude a Dios padre en oración y dale gracias por lo que ha hecho, hace y hará en tu vida.

“Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero? Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.” S. Lucas 17:17-19 RVR1960

El Ser agradecido es una poderosa expresión de fe que trae paz al corazón. Nadie agradece sin motivo alguno por eso nunca debe pasarse por alto, primero nuestra gratitud a Dios y también a aquellos que nunca fueron ingratos con nosotros. Hubieron diez leprosos que le pidieron a Jesús que los sanara y Él les dio instrucciones que fueran a presentarse delante del sacerdote para que verificara la sanidad de ellos y obedecieron, mas  aunque todavía estaban enfermos, en el camino fueron limpios. ¡Imagina que gozo sintieron! Sin embargo, solo uno, un extranjero, regresó a dar gracias a Jesús y el hacerlo le valió recibir doble bendición, ya que además de sanidad, obtuvo la salvación, cuando Jesús le dijo: “Levántate y vete, tú fe te ha salvado”. La gente agradecida duplica las bendiciones que recibe. Puedes estar feliz porque tienes salud y trabajo, pero si no expresas gratitud, te conviertes en alguien mal agradecido. Cuando te sientas débil acude al Señor en oración y dale gracias por lo que ha hecho, hace y hará en tu vida. Aprendamos a ser agradecidos a Dios aun antes de recibir lo que pedimos
 

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio