¿Quieres leer con música?

Dale Play

¡Shalom!


Escoge siempre hacer la voluntad de Dios por encima de la tuya para que  puedas experimentar lo bueno, agradable y perfecto de Dios. 

“Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.”
Romanos 10:11 RVR1960

¿Puedes decir hoy: “No se haga mi voluntad, sino la tuya”? ¿Puedes entregarte de todo corazón al cuidado amoroso de Dios, sabiendo que lo que Él quiere y tiene para ti supera largamente toda tristeza, amargura y dolor? Muchas personas no experimentan la eficacia de la Palabra de Dios porque sencillamente no toman una decisión de creerle a Dios. Nuestro Padre procura siempre enseñarte a depender de Él completamente y sin reservas y que tengas confianza en su amor, sabiduría y poder. Solo así podrás afrontar con éxito lo que hoy estás enfrentando. Una vez más, Dios te presenta una alternativa de fe. ¿Confiarás en Él o procurarás seguir tu propio camino? ¿Dirás: “Señor, instrúyeme; confío en ti a pesar que nada veo a mi favor”? Espero que lo hagas. No creo que haya tanta indiferencia en tu corazón para dejar de lado la provisión y la protección de Dios. La senda de la adversidad y vientos contrarios es una puerta que se abre a una vida abundante, de victoria, llena de satisfacción. Jamás el Señor permitirá que te desvíes, a menos que tomes la decisión que sea así,  al contrarío te ayudará y hará por ti más allá de todo lo que puedas pedir o imaginar. Dale gracias a Dios por guiarte tan fielmente hasta este punto de tu vida. Escoge siempre hacer la voluntad de Dios por encima de la tuya para que  puedas experimentar lo bueno, agradable y perfecto de Dios. 
 

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio