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¡Shalom!


Cada día tenemos la oportunidad de imitar el corazón compasivo de Jesús, porque siempre habrá a quien perdonar, a quien amar, a quien extender la mano, a quien darle otra oportunidad.

"Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él" 1 Juan 3:1 

¡Dios te ama tal como eres! Él quiere que cada día crezcas y tengas su corazón. No confundas el amor de Dios con el "amor" de las personas. El amor de las personas está condicionado, porque mayormente te "aman" cuando no cometes errores, pero cuando los cometes te acaban. Pero no es así el amor de Dios, Él te ama exactamente cómo eres, su amor es incondicional. El amor de Dios nunca deja de ser aun cuando le des la espalda, todo lo malo que pueda hacer el hombre no puede disminuir su amor, dicho de otra manera, Dios no te amará más porque lo amas más o te  amará menos porque lo amas menos. Él te ama sin condiciones porque DIOS ES AMOR. El corazón de Jesús es compasivo y no es indiferente a las necesidades de las personas, siempre lo vemos extendiendo la mano a cuanto necesitado encontraba en su diario caminar, siempre estaba presto a aliviar el dolor o sufrimiento de los demás. Cada día que vivimos tenemos la oportunidad de demostrar que tenemos el corazón como el de Jesús, porque siempre habrá personas a quien perdonar, a quien amar, a quien extender la mano, a quien darle otra oportunidad, a quien compartirles la buenas nuevas de salvación. En la medida que desarrollemos nuestra comunión con Él, nos vamos a parecer más a Él, y nuestro corazón se acercará más a su corazón. Tú y yo somos los instrumentos que Dios puso en esta tierra para que las personas puedan ver el CORAZÓN DE JESÚS
 

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio