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"Les dijo también: ¿Quién de vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y le dice: Amigo, préstame tres panes, porque un amigo mío ha venido a mí de viaje, y no tengo qué ponerle delante; y aquél, respondiendo desde adentro, le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en cama; ¿no puedo levantarme, y dártelos? Os digo, que, aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo, por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite." Lucas 11:5-8
El enemigo está interesado en que tú creas que Dios es indiferente contigo y que no le interesa lo que te pasa y que no está dispuesto a darte lo que pides de acuerdo a su voluntad porque no lo mereces. Quiero enseñarte que, si Dios te da, si Él te responde, es porque su naturaleza es así: ES UN DIOS DADOR.
Importunidad es una palabra fuerte porque habla de: “desvergüenza”, de “persistir” a pesar de todo lo que no parece razonable, de NO aceptar una negativa. En otras palabras, Jesús te dice:
Aunque te parezca que no es el momento para pedir (“medianoche”) golpea igual la puerta de su corazón.
Aunque te encuentres con una negativa (“no molestes, la puerta ya está cerrada”) insiste, persevera.
Aunque te encuentres con el silencio del Señor no creas que es indiferencia, para Él es insistencia, perseverancia, ya que Él está trabajando a tu favor.
Quiero que tengas muy presente: “Jesús nunca te dará algo para que ya NO LO MOLESTES para ÉL no hay importunidad de tu parte, sino FE Y PERSEVERANCIA." Tú NUNCA serás molesto para ÉL. ¡Vamos persevera, porque fiel es el que te lo prometió!"
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio