Hay momentos en la vida que en “un solo día” nos toca enfrentar toda clase de problemas, comenzando por lo familiar, el trabajo, la economía, la enfermedad etc. Todo este cúmulo de problemas que aparecen de un momento se asemeja a un huracán que arrasa con todo lo que encuentra a su paso y humanamente es imposible de controlar. Estoy seguro que nadie quiere que llegue estos momentos, pero no te olvides que estamos en la tierra y no en el cielo. El asunto no es evitar que vengan los problemas, sino con quién lo vas a enfrentar, aquí está tu éxito o tu fracaso, tu derrota o tu victoria, que te ahogues o salgas a flote, que tires la toalla o que te levantes para seguir avanzando.
Yo sé que nadie humanamente sabe con exactitud y plenitud lo que tú estás pasando, pero NUNCA te olvides que hay alguien más que tú que conoce como te sientes, el que vive dentro de ti: ¡Jesús, Nuestro Salvador y Señor! Él te sostendrá y y te levantará.
Anímate mi hermano, todavía hay camino para avanzar, la tristeza estará presente pero el consuelo de Dios también. Tienes que saber y estar convencido que tú no estás solo, que jamás has estado solo, que Dios te ha llamado y que cuando tu le entregaste tu vida a Él pasaste a ser propiedad Divina y como tal tienes a Dios como tú ayudador, defensor y proveedor.

Los amamos
Hernando y Mary Aparicio
Pastores: Iglesia del Nazareno Avivamiento y Fuego
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio