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"Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y confiarán en Jehová" Salmos 40:1-3
Cuando un problema se sale fuera de control definitivamente va a afectar la capacidad de razonamiento de toda persona cayendo en la desesperación, afectando seriamente sus emociones y sentimientos. Ante esta situación las personas tienden a mostrarse ansiosas y angustiadas sin saber qué hacer. Se sienten como si hubieran caído en un pozo muy profundo, donde todo es oscuridad y no consiguen ver el camino que los saque del momento que están viviendo.
Es más que seguro que a tu alrededor hay personas que se encuentran así, quienes ya no desean luchar porque consideran que su vida no tiene sentido o que las fuerzas las abandonaron para seguir dando batalla. Cuando alguien está agobiado por los problemas pareciera que todo se nubla, las puertas se cierran y las soluciones parecen inalcanzables.
De pronto sabes de alguien que está viviendo una situación extremadamente difícil, o tal vez eres tú mismo, y reconoces que luchar con las fuerzas humanas está empeorando la situación, si es así, entonces hagamos lo que hizo David: "Clamar y esperar" Clama a Dios y derrama tu alma ante Él con un deseo profundo de alcanzar lo que pides, cuéntale con tus propias palabras lo que te pasa. Estoy seguro que el panorama cambiará ¡Dios lo hace posible!
"Busqué a Jehová, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores. Los que miraron a él fueron alumbrados, Y sus rostros no fueron avergonzados. Este pobre clamó, y le oyó Jehová, Y lo libró de todas sus angustias. Claman los justos, y Jehová oye, Y los libra de todas sus angustias. Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu" Salmos 34:4-6, 17-18
¡Que no pase este día sin que clames a Dios con todo tu corazón y esperar con paciencia hasta ver la gloria de Dios sobre tu vida, créelo y sucederá, porque si luchamos en las fuerzas del Señor, tenemos asegurada la victoria!
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio