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¡Shalom!


Dice la Palabra que “Dios hará prosperar la obra de nuestras manos”

“Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.” Josué 1:7 RVR1960

La mediocridad tiene que ver con dejar las cosas a medias, el mediocre solamente es un eterno soñador, se pasa toda la vida anhelando lo que otros tienen y no está dispuesto hacer algo diferente para lograr los anhelos más profundos de su corazón. Lo más triste es que la mayor parte de personas han hecho de la mediocridad su estilo de vida y eso se refleja en el caos que se vive en nuestra sociedad. No se piense que una oración reemplazará la determinación, la valentía, el esfuerzo y compromiso  que caracteriza a los hacedores de historia. Si el Señor está de tu lado, entonces la mediocridad no tiene cabida en tu diario vivir.

Nunca hay que echar la culpa al pasado o a las circunstancias adversas que puedes estar viviendo hoy para justificar lo que no se puede concretar por falta de acción en el presente, ni digamos del futuro. Dios te ha creado con tanta creatividad, tantas habilidades para tener una vida a la altura de los hijos de Dios. Es tiempo que tus sueños, tus metas y tus propuestas se hagan realidad derribando todo argumento que justifique la mediocridad.   Dios te puso por cabeza  y no cola, solo los mediocres son parte del “montón” esperando que solo un “golpe de suerte” pueda cambiar su vida para bien. Dice la Palabra que “Dios hará prosperar la obra de nuestras manos” y eso se consigue usando, poniendo en práctica, accionando todo lo bueno que Dios puso en nosotros. 

 

Los amamos 
Hernando y Mary Aparicio

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio