¿Quieres leer con música?

Dale Play

¡Shalom!


Todos los días de nuestra vida se presentan buenos motivos para creer y ver el poder de Dios.

“(porque por fe andamos, no por vista);” 2 Corintios 5:7 RVR1960

Hoy en día vivimos tiempos donde se acentúa el “Predominio de la imagen”, es decir, primero tenemos que ver para luego creer y dar por hecho lo que antes no se veía, pero la fe es todo lo contrario, la fe implica “CEER PARA LUEGO VER”. Frente a una situación complicada lo primero que entra en acción es la razón y no la fe, por eso siempre hay una pregunta que es común:  ¿Y ahora, que vamos hacer?, y  como la “razón” no alcanza a avizorar otras salidas más allá de sus propios límites, entonces viene el desánimo y tristeza acompañado del temor. ¿Recuerdas a Job? su vida fue devastada por el enemigo a tal punto que la enfermedad, la desgracia familiar y económica indicaban humanamente que había llegado su final. Pero en medio de las sombras, él repetía constantemente: "Pero en cuanto a mí, sé que mi Redentor vive, y un día por fin estará sobre la tierra. Y después que mi cuerpo se haya descompuesto, ¡todavía en mi cuerpo veré a Dios! Job 19:25

Desarrollemos en todo momento la fe que Dios nos ha dado y no solamente cuando estemos en necesidad extrema. Todos los días de nuestra vida se presentan buenos motivos para creer y ver el poder de Dios que no ha cambiado. ¡La fe que Dios te ha dado es suficiente para hacer que los milagros sean parte de tu vida!

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio