¿Quieres leer con música?

Dale Play

¡Shalom!


Por más imposible que parezca, nunca dejes de creer en Dios, un milagro espera por ti

"...Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama. Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista. Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino." Marcos 10:47,49, 51-52

Hay personas que frente a la adversidad o necesidad, sencillamente se resignan a lo que están viviendo, es decir, han aceptado su situación calamitosa sin esperanza alguna de cambio. En la Biblia encontramos que ninguna persona que quiso cambiar su situación o estado se resignó a su triste realidad.

  • El ciego Bartimeo, cuando oyó que Jesús pasaba por su lado, no se quedó sin hacer nada, no se resignó a su ceguera, por eso clamó a gran voz ¡Jesús, Hijo de David, ¡ten misericordia de mí! El resultado: RECOBRÓ LA VISIÓN.
  • ¿Cómo olvidar a la mujer con flujo de sangre? Fueron doce años padeciendo de esta enfermedad, pero ni bien tuvo la única oportunidad de acercarse a Jesús y tocar su manto, lo hizo, el resultado: SU SANIDAD
  • ¿Y dónde quedan los 4 amigos del paralítico que lo llevaron a Jesús? Ellos no se resignaron ver en esa condición a su amigo por el resto de su vida. Lo llevaron a Jesús, pero no pudieron entrar a la casa por causa de la multitud y lo subieron al techo, hicieron un hueco y lo bajaron delante de Jesús, el resultado: SALIÓ CAMINANDO.

Yo no sé qué situación difícil o imposible estás viviendo hoy, y frente a tu necesidad NO puedes quedarte sin hacer nada, NO puedes quedarte con los brazos cruzados, NO puedes ponerte a llorar sin esperanza alguna, NO puedes llenarte de desesperación, de frustración, ALGO tienes que hacer para cambiar tu situación.

Tú sabes que Dios está de tu lado, nunca te resignes a una situación, por muy imposible que sea, SIN CLAMAR A DIOS. Un milagro te espera ¡Lo verás!

¡Levanto la vista hacia las montañas, ¿viene de allí mi ayuda?

¡Mi ayuda viene del Señor, quien hizo el cielo y la tierra! Salmo: 121:1-2 NTV

 

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio