¡Shalom!


Si el temor te paraliza entonces no podrás llegar a tu meta, a lo que te has propuesto, eso quiere el enemigo, que fracases.

“Muchas son, Señor mi Dios, las maravillas que tú has hecho. No es posible enumerar tus bondades en favor nuestro. Si quisiera anunciarlas y proclamarlas, serían más de lo que puedo contar.” Salmos 40:5 NVI

En la vida vas a enfrentar momentos tan agobiantes pero que NO deben poner en duda el gran amor de Dios por ti, por eso NUNCA te des por vencido mientras tengas la convicción que Dios está de tu lado, si esto es así, entonces no tendrás problemas en creer: “…que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien…” Romanos 8:28

Una de las armas del enemigo que mina y corroe tu convicción por el Señor es la intimidación o miedo, y el miedo paraliza tu fe, tu esperanza y te muestra un panorama sombrío e inestable cayendo en la desesperación, en la frustración, en el “no saber que hacer”. No permitas que nadie te intimide, dice la palabra que: “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.” 1 Juan 4:18

Si el temor te paraliza entonces no podrás llegar a tu meta, a lo que te has propuesto, eso quiere el enemigo, que fracases. Un día Jesús estaba yendo a la casa de Jairo, por petición de este para sanar a su hija enferma, pero en el camino una mujer con flujo de sangre tocó el manto  de Jesús y fue sanada, este milagro detuvo la ida de Jesús a la casa de Jairo, es seguro que este hombre estaba desesperado porque quería llegar lo más pronto posible a su casa por su hija enferma. En eso recibe una noticia que nadie quiere escuchar: “tu hija ha muerto; no molestes más al maestro”, ponte un momentito en el lugar de este padre, todo lo que sintió, Jesús que conocía todo lo que pasaba se le a acercó y le dijo “No temas; cree solamente, y será salva”. Era su realidad frente a la Palabra del Señor, o se quedaba con la muerte de su hija o creía en la vida que le ofrecía el Señor, al final su hija se levantó. Una vez más el Señor triunfó.

Nunca te rindas al desaliento o la desesperación, no importa con qué obstáculos te enfrentes. Hay nuevos caminos en este día. Hay nuevos senderos que se abrirán para ti. Pero recuerda que el fundamento para cambiar tu lamento en gozo, está en poner tu confianza en el Señor Jesús y saber que solo Él te puede llevar al lugar correcto y en el tiempo correcto.

¡Si te das por vencido, habrás perdido con facilidad todo lo ganado!

 

Los amamos
Hernando y Mary Aparicio
Pastores: Iglesia del Nazareno Avivamiento y Fuego

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio