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“¡Bendito sea el Señor, nuestro Dios y Salvador, que día tras día lleva nuestras cargas!” Salmo 68:19 DHH
Aunque el ser humano pretende creer que tiene control de todas las circunstancias a su alrededor, cada vez más nos damos cuenta que muchos viven en una ilusión, porque el accionar de todo ser humano siempre es limitado. Acontecimientos como los que estamos viviendo ahora mismo nos demuestran lo vulnerables que somos. Que bueno es reconocer nuestras limitaciones cuando estamos atravesando alguna tormenta de la vida porque podemos acudir a Dios confiando que día tras día Él lleva nuestras cargas, sea que todo esté bien o vaya mal, nos guardará en su perfecta paz. El hecho de pasar por las turbulencias de la vida es inevitable, pero permitir que estas nos anulen es inaceptable. No le des a las dificultades que se te presentan, el poder de llevarte a vivir por debajo del nivel que Dios diseñó para ti. Ármate de valentía y dile a tu circunstancia adversa, cual vientos contrarios: “No permitiré que me detengas.” Si el camino que lleva a tu destino está lleno de afiladas rocas y puntiagudas espinas, entonces más que nunca deberías estar dispuesto a seguir avanzando, hasta terminar lo que te propusiste, con la ayuda de Dios. Descansa en lo que Dios hará hoy por ti.
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio