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¡Shalom!


Nunca te prepares para evitar las tormentas de la vida porque será un esfuerzo inútil, más bien prepárate para enfrentarlas con fe, esperanza y con la ayuda del Señor.

“Estaba hablando aún, cuando vino uno de casa del principal de la sinagoga a decirle: Tu hija ha muerto; no molestes más al Maestro. Oyéndolo Jesús, le respondió: No temas; cree solamente, y será salva.” S. Lucas 8:49-50 RVR1960

A veces todo parece estar bien y de un momento a otro estamos en una situación que nunca nos habíamos imaginado estar. Es casi seguro que cada uno de nosotros hemos vivido experiencias inolvidables marcadas por el dolor y la tristeza donde la vida sin previo aviso lo cambió todo. Estas inesperadas experiencias vinieron a cambiar el ritmo normal de nuestro diario vivir, incluso nuestros planes fueron alterados. Ya seas que estés listo o no, con experiencia o sin ella,  tendrás que enfrentar de todas maneras la furia de la tempestad y en medio de ella tus conocimientos teóricos acerca de la Fe o tu convicción en quién crees determinará tu fracaso o tu éxito. Que noticia más devastadora la que le dieron a Jairo: “Tu hija a muerto”, esa es una de las noticias más crueles y devastadora que lo cambia todo en un instante y que ninguna persona quisiera escuchar, pero Jesús estaba con él, y aunque todo parecía perdido fueron las palabras de Jesús lo que le devolvieron la esperanza a ese hombre, “no temas, cree solamente”. Esas mismas palabras de Jesús son para tu vida hoy, aunque todo parece perdido, aunque el diagnostico de tu enfermedad sea muy grave, aunque tu problema parezca que no tiene solución: ¡NO temas, cree solamente! Nunca te prepares para evitar las tormentas de la vida porque será un esfuerzo inútil, más bien prepárate para enfrentarlas con fe, esperanza y con la ayuda del Señor. Al final del día recuerda que detrás del dolor, hay un propósito, y detrás del propósito está Dios.
 

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio