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¡Shalom!


Recuerda que por medio de la oración encontrarás la misión de tu vida, la autoridad para enfrentar al enemigo y el poder para ser efectivo en todo lo que emprendas.

"Mas  tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público"  S. Mateo 6:6

Se ofrecen recompensas por atrapar delincuentes, recompensas para los mejores vendedores. recompensa para el buen estudiante y para muchas otras cosas existen recompensas. ¿Cuál es la mejor recompensa? sin duda la que viene de parte de Dios, como producto de nuestra búsqueda en secreto. Dios tiene la característica única de poder ver en lo secreto, lo que nadie más puede ver y le da tanta importancia a todo lo que hacemos, pensamos o sentimos en nuestro tiempo de intimidad con Él. La recompensa pública de Dios es el resultado de lo que se hace en secreto. No importa quién busque a Dios en secreto, Él lo recompensará. No sirve para nada tener muchas actividades si descuidamos nuestra comunión  con Dios. Es en el tiempo secreto con Dios donde tu corazón es renovado, donde recibes dirección correcta,  donde el Señor te consuela y renueva tus fuerzas, donde puedes hallar descanso, donde te sientes valorado y comprendido, donde puedes aprender los secretos más profundos de Dios. Es por medio de la oración que encontrarás la misión de tu vida, la autoridad para enfrentar al enemigo y el poder para ser efectivo en todo lo que emprendas. ¿Lo estás haciendo? Si es así, ten la convicción que pronto verás tu recompensa pública como producto de tu comunión íntima con Dios.
 

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio