¿Quieres leer con música?

Dale Play

¡Shalom!


Si empezaste algún proyecto como parte de tus metas, trabaja con fe y perseverancia.

“Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros.Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme! Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.” S. Mateo 15:22-28 RVR1960

Ésta mujer cananea fracasó en tres intentos por lograr que Jesùs diera libertad a su hija endemoniada, pero ella no se dio por vencida ante la aparente negativa e indiferencia de Jesùs y siguió insistiendo hasta ver a su hija libre, y lo logró. El fracaso tiene que ver con intentar algo que te propusiste y no lo lograste, es decir un resultado adverso a lo esperado. Hay una gran diferencia entre el fracaso y un fracasado. El fracasado ha hecho del fracaso su estilo de vida, es decir cree y acepta que está destinado a fracasar y se resigna y no hace nada por volver a intentar en lo que fracasó. 

No permitas que el fracaso te desanime, Dios está contigo. Si empezaste algún proyecto como parte de tus metas y no los concretaste, entonces es tiempo de intentarlo otra vez, esta mujer cananea es digna de imitar su fe y perseverancia. 

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio