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“Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.” Salmos 23:5 RVR1960
Esta expresión es un lenguaje figurado, donde la copa representa la vida de David, y el líquido del cual está rebosando la copa, es la presencia del Señor en su vida. Lo que David estaba diciendo es que su vida estaba llena y rebosante de la presencia del Señor, porque reconocía a Jehová como Su Pastor. La necesidad de estar lleno de la presencia del Señor estaba por encima de las necesidades materiales. Si en tu boca solamente hay quejas sobre el presente y por lo te que pasó o lo que te falta es porque tu vida no está rebosando y necesitas ir delante de Su presencia para que la llene. Una persona que confía en el Señor siempre hablará bien de su futuro porque sabe que hay esperanza aun cuando su presente diga lo contrario. Cuando los discípulos despertaron a Jesús porque tenían miedo de hundirse con la barca a causa de la tormenta, Él les dijo: ¿Por qué teméis hombres de poca fe? Cuando pensaron que no tenían que comer y se preocuparon a pesar que habían visto la multiplicación de los panes y los peces, Jesús les dijo: ¿Por qué piensas que no tienen pan, hombres de poca de fe? El hombre de poca fe es el que cree que Dios puede vestir mejor a las flores y dar un banquete a las aves que a Sus hijos. Libera tu fe de la prisión de la duda y piensa en las promesas que verás cumplidas.
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio