¿Quieres leer con música?
Dale Play
“Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová.”
Salmos 27:14 RVR1960
Una de las evidencias que nos dicen que estás confiando en el Señor frente a sus promesas es cuando has aprendido a esperar en Él. El que tiene fe no se apresura, sino que con paciencia espera que lleguen los tiempos de refrigerio. Los retrasos pueden ser agonizantes, pero Dios tiene una visión panorámica de todo, y su tiempo es perfecto. Aunque quizá deseamos una respuesta inmediata, Dios, por su amor y omnisciencia, conoce lo que es mejor para nosotros hoy y para el futuro, por lo tanto, confiemos con esperanza que en Su tiempo Jesús nos dará la salida que necesitamos. Tener que esperar puede causar ansiedad e impaciencia, pues cuando lo hacemos pareciera que Dios no hiciera nada. Cuando David fue ungido como rey de Israel siendo aún adolescente, no sabía que tendría que esperar más de doce años antes de que esa promesa de parte de Dios se hiciera realidad. Lo que parecía como un tiempo perdido era parte del plan perfecto que Dios tenía con su vida. El Señor no estaba perjudicando a David con ese retraso, lo estaba ayudando. Aunque no recibamos todo lo que anhelamos de acuerdo con nuestros planes, no nos perderemos las bendiciones del Señor Jesús, las cuales sí concuerdan con el tiempo y su voluntad. Recuerda que Él nos ofrece dirección, provisión, ayuda y fortaleza durante el tiempo de espera.
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio