¿Quieres leer con música?
Dale Play
“Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.” Romanos 5:5
Que triste y miserable es una vida que ha perdido la esperanza de tiempos mejores, es decir cree que su realidad no puede ser cambiada bajo ninguna circunstancia, humanamente tiene razón, pero la esperanza supera toda realidad de esta tierra, esta visión negativa aporta tristeza, afecta la estima personal, suma soledad y lo que es peor hay resignación, es decir acepta su triste realidad cerrando toda puerta a algo diferente que cambie su alarmante condición. Esta situación se puede entender en personas que no conocen a Jesús, pero la tristeza más grande es que aún cristianos, hoy más que nunca, están transitando un camino de desesperanza.
En estos días de oscuridad y de tinieblas espirituales, en esta época de traición, desconfianza y soledad, ¿Por qué no renovar nuestra confianza en Jesús y estar convencidos que Él es nuestra única esperanza? Él es el Amigo que nunca falla, el Hermano que comprende y el Salvador que perdona. Es hora de verlo con sus brazos abiertos en forma de cruz, esperando ahora más que nunca que confiemos en Él y que está dispuesto a concedernos una nueva oportunidad, quiero que sepas que Él no se dará por vencido, porque seguirá insistiendo contigo porque tiene para darte más de lo que jamás te has imaginado.
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio