¿Quieres leer con música?
Dale Play
“Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” S. Juan 10:9-10 RVR1960
Cuando se habla de abundancia inmediatamente las personas piensan en dinero o cosas materiales, cuando Jesús pronunció estas palabras enseñó que Él vino para que disfrutemos de una vida abundante. La palabra abundante significa: Prosperidad y bienestar, entonces para gozar de prosperidad y bienestar debo de poseer ciertas cosas, las cuales no tienen nada que ver con lo terrenal sino con las cosas espirituales que me llevan a Dios y me unen a Él. La “vida abundante” ofrecida por Jesús es abundancia espiritual, no material exclusivamente, porque Él nos asegura que no necesitamos preocuparnos por la comida ni la vestimenta pues Él hace provisión. Muchos tienen riquezas pero están en escasez espiritual y en tristeza permanente, por eso no llegan a disfrutar de la verdadera Paz y gozo que solo Dios puede dar. La vida abundante tiene que ver con hacer Su voluntad, y solo así podremos disfrutar de esta promesa de Jesús, y esto no significa que no vamos a pasar por escasez o enfermedad, esto significa que aunque vengan problemas tendremos paz en medio de la tormenta, es decir, nos ayudará a salir del estado donde nos encontramos. ¡Disfrutemos de la vida abundante que Jesús ya ha provisto. Cuánta razón tenía Pablo cuando nos dice: "Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios". Colosenses 3:2-3
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio