¿Quieres leer con música?
Dale Play
Romanos 8:32 NVI “El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos generosamente, junto con él, todas las cosas?”
En este versículo Pablo hace una pregunta que es muy contundente: ¿Cómo no habrá de darnos generosamente, junto con Él, todas las cosas?” Esta Palabra si la creemos nos debe liberar de aquellos pensamientos que nos han dicho que nada se puede hacer trayendo desesperanza, ansiedad, duda y temor. ¿Qué cosa podría negarnos nuestro Padre celestial después de darnos a Jesús? Para muchos, la vida cristiana representa pérdida, limitaciones, restricciones. Pero no quieren reconocer que en Cristo fuimos enriquecidos con mucho más de lo que podemos imaginar. Solo por medio de la fe en Dios podemos descubrir y recibir toda bendición de parte de Él, como perdón de nuestros pecados y las añadiduras que tiene para nosotros. Si la provisión de Dios dependiera de nuestra fuerza que le pongamos a nuestra oración, entonces no veríamos absolutamente nada, no tendríamos respuesta porque todas nuestras fuerzas no alcanzarían para poder mover la mano de Dios a nuestro favor, pero no es por nuestras fuerzas sino por la fe en Cristo Jesús, creyendo que en Él es posible todas las cosas que para nosotros son imposibles.
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio