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¡Shalom!


Quiero que HOY reflexiones en que tan valioso eres para DIOS, tanto que dio a su único hijo para salvarte.

"Pues ustedes saben que Dios pagó un rescate para salvarlos de la vida vacía que heredaron de sus antepasados. No fue pagado con oro ni plata, los cuales pierden su valor, sino que fue con la preciosa sangre de Cristo, el Cordero de Dios, que no tiene pecado ni mancha" 1 Pedro 1:18-19 NTV

 

Cuando una persona acepta a Cristo como su Salvador personal ha pasado de muerte espiritual a vida espiritual eterna, dándole un valor inimaginable a su vida. Dicho de otra manera le da la estima correcta, por eso la estima personal tiene que ver con la consideración, aprecio y VALORACIÓN que uno tiene de sí mismo. La gran mayoría de las personas siempre son afectadas en su estima personal producto del maltrato en su niñez recibiendo palabras negativas, denigrando su honor y haciendo juicios despectivos. Como la palabra tiene poder afectan la identidad de una persona, haciéndola creer que no vale nada en este mundo, por eso no tiene sueños y si los tiene está convencido que nunca los cumplirá. Los problemas de estima personal, son problemas determinantes que desencadenan en otros conflictos.

 

La estima tiene ver con el concepto que tienes de ti mismo. Cuando una persona entrega su vida a Dios inmediatamente Dios trae VALORACIÓN a su vida. Muchas veces construimos nuestra identidad en base a lo que otros dicen de nosotros y no de lo que nuestro creador y Salvador dice de nosotros. "casi" todas las personas incluidas los seres que más amamos solamente se fijan en nuestras debilidades y errores y ahí está el gran problema. ¿Acaso no hay nada de bueno en ti como te han hecho creer?

"Tú no eres lo que otros dicen de ti, Tú eres lo que Nuestro Dios dice que eres"
 

Es fácil darse cuenta de una persona con una autoestima afectada, deteriorada, siempre está a la defensiva, es insegura, soberbia, envidiosa, entiende una cosa por otra, es conflictiva, no escucha consejos, etc. No importa con quién te relaciones, con el rico, con el sabio o con el intelectual, todos somos iguales ante Dios y nadie es más ni menos.

Lo importante es que Dios nos tiene en mucha estima. ¿Cuánto crees que entregó nuestro Padre para salvarte? Entregó lo más valioso que Él tenía, lo que más amaba, la vida de su propio Hijo, toda su sangre, por amor. Por eso cuando te fortaleces en la fe, te fortaleces en la estima, porque entiendes quien realmente eres en Cristo.

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio