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¡Shalom!


Jesús te compró con su sangre, le perteneces y siente por ti un amor extraordinario e inexplicable.

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.” Génesis 1:26-27 RVR1960

Cuánta tristeza se disiparía si cada persona simplemente decidiera creer que fue hecho para la gloria de Dios y creado a la imagen de Él. ¿Alguna vez has pensado en cuán profundamente Dios te ama? Tú podrías  pasar largo tiempo considerando eso y nunca entender cuán intensamente Él se interesa por ti. Sin embargo, una cosa es segura: meditar en su amor transformará tu vida. El crearte a su imagen y semejanza fue una decisión intencional, te creó con un potencial inimaginable y un valor que no se puede obtener de ningún bien material. Él imprimió Su nombre en tu corazón. Alguien dijo que eras una causa perdida. Alguien te puso el sello de fracasado. Alguien te desestimó por insignificante. No los escuches, no saben de qué están hablando. ¿Eres perfecto? No. Pero estás siendo perfeccionado en amor. Él te compró, le perteneces y siente por ti un amor extraordinario e inexplicable. Fuiste concebido por Dios antes que tus padres te concibieran. Fuiste amado en el cielo antes que fueras conocido en la tierra. Fuiste creado a imagen de Dios, imprime eso en tu hoja de tu vida. Para Dios valió la pena morir por ti, por eso deja que esta verdad te permita vivir con la actitud correcta frente a tanta oscuridad y tristeza a tu alrededor. 
 

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio