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¡Shalom!


Pidamos a Dios que nos enseñe a vivir contentos en medio de los momentos difíciles y que nuestra confianza en Él prevalezca bajo cualquier circunstancia.

"No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece." Filipenses 4:11-13

 

¿Contentarse en medio de los momentos difíciles y de escasez? ¿Te das cuenta que el origen de tu contentamiento no está en lo bienes materiales que puedas tener SINO A QUIÉN TIENES EN TU CORAZÓN? Si tú no miras desde la perspectiva de Dios, no aprenderás a vivir contento. Si te enfocas solamente en las dificultades es seguro que no habrá contentamiento en tu corazón. Tu vida tiene momentos tristes y también alegres, has pasado escasez y en otros tienes abundante provisión. Pablo expresa que su contentamiento es continuo y no temporal, su testimonio nos dice que su contentamiento no dependía de las circunstancias. Cristo es el Único que puede ayudarnos en esta bendita experiencia del contentamiento, independientemente de que seamos ricos o pobres, que tengamos buena salud o estemos enfermos, que seamos jóvenes o adultos. El secreto es Jesucristo. Confía en Él en toda circunstancia. 

 

¡El que tú estés contento ayuda a los que están a tu alrededor y también a tu salud! “El corazón alegre constituye buen remedio; mas el espíritu triste seca los huesos” Proverbios 17:22

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio